lunes, 3 de noviembre de 2008

corte de luz...

- Yo temía, si temía demaciado a las sombras que se dibujaron lejos de mi... eras tú que jugabas con tus manos contra la luz de una vela q se hace cada vez más pequeña, que cada vez alumbra menos, y las sombras se fueron y el temor con ellas, pero tus manos se quemaron y jamás volvieron a dibujar en mis muros animales deformes, ni tampoco acariciar mis mejillas cuando tenia ganas de llorar.
 Sí, te extraño, pero es una enfermedad con la que aprendí a vivir, y espero que si debo morir
que por lo menos recuerdes que tras esa puerta hay fotos nuestras y más velas, para que si quieres
asustarme y reir perversamente lo hagas hoy que aún hay tiempo...

corte de luz...

- Yo temía, si temía demaciado a las sombras que se dibujaron lejos de mi... eras tú que jugabas con tus manos contra la luz de una vela q se hace cada vez más pequeña, que cada vez alumbra menos, y las sobras se fueron y el temor con ellas, pero tus manos se quemaron y jamás volvieron a dibujar en mis muros animales deformes, ni tampoco acariciar mis mejillas cuando tenia ganas de llorar.
 Sí, te extraño, pero es una enfermedad con la que aprendí a vivir, y espero que si debo morir
que por lo menos recuerdes que tras esa puerta hay fotos nuestras y más velas, para que si quieres
asustarme y reir perversamente lo hagas hoy que aún hay tiempo...

Sin querer te esperé...

- Demoraste diez trenes en llegar para que la tormenta terminará...
Yo aquí sin saber que llegarías, sin saber si seguría de pie y con el corazón inherte
o bajo escombros olvidado; te vi aparecer con maletas y una nota que decia: "Vine para quedarme"... y ni entre escombros me quedé, ni mi corazón estaba muerto, simplemete descanzaba para que al verte sus latidos fueran voces permanentes que se hicieran coros dentro de ti, que mis te quiero fueran algo que recordaras por siempre... Mi luz se había apagado, y pensaba que era bueno vivir de oscuridad, que me hacia bien porque no sabía que tenias algo que mostrarme, una vida nueva, una luz entre tinieblas... Tomaste mis manos y espero que no las sueltes jamás, para asi poder confiar nuevamente en la humanidad.